DIRECTORIO DE PLANTAS DEL HOTEL SUNDANCE

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1 de febrero de 2013

PLANTA 4, HABITACIÓN 6

OTRO VENDRÁ...


Si hubiera que hacer un escudo heráldico para poner en el edificio de la Moncloa tendría una leyenda bastante evidente. Sobre campo (o "partido" no entiendo mucho de heráldica) de azul y rojo desvaído la siguiente leyenda: "Otro vendrá que bueno me hará".

Porque si analizamos la trayectoria de los inquilinos del Palacio de la Moncloa, los democráticos, hemos ido de mal a peor. O siguiendo con los dichos populares (del pueblo, no del PP) "hemos salido de Guatemala para meternos en Guatepeor".



Empezamos nuestra trayectoria con D. Adolfo Suárez, a quien ahora y con la perspectiva del paso del tiempo podemos valorar como el techo, la cúspide, lo más. A este siguó D. Leopoldo Calvo Sotelo, en su haber un golpe de estado en su primer día que le rebaja la nota y le hace pasar por la Historia silenciosamente, casi desapercibido. ¿Alguien recuerda algo de su gestión sin ver previamente "Cuéntame cómo pasó"?


Después la caída parece que se desaceleró un poco, cosa de no extrañar, era la primera vez que un gobierno socialista accedía al poder después del golpe de estado del General Franco. D. Felipe González empezó con euforia, los indicadores del cuadro de los presidentes de Gobierno subían.



Pero era una ilusión, el espejismo del cambio. Después de la tan añorada huelga general del 14 de diciembre de 1988 la popularidad de Felipe se fue hacia abajo, en ocasiones parecía remontar pero volvía a caer, el Sr. Roldán (el Bárcenas de entonces) pesaba mucho.



Y de repente llegó D. José María Aznar, resucitado de entre los muertos, llegando andando a un hospital después de un atentado con bomba y sacudiéndose el polvo como diciendo "a mí con estas tonterías".



Y a partir de aquí los índices han caido en picado exceptuando un ligero ascenso "no nos falles" al inicio de la legislatura del Sr. Zapatero. A este le sucedió D. Mariano Rajoy y su rodillo.


 Llegados a este punto uno echa vista atrás, piensa en el Sr. Rajoy y dice "pues tal vez Zapatero lo hizo mejor". Y si uno piensa en la gestión del Sr. Zapatero indudablemente le vendrá a la mente la frase del Sr. Aznar de "España va bien". Pero si uno piensa en Aznar dice: "con González mejor" y así hasta llegar a Suarez y mejor no nos remontamos a más atrás, es peligroso.

Ahora supongamos que la tan ansiada dimisión del Sr. Rajoy y su equipo se produce. ¿Hemos tocado fondo o aún queda para llegar a las catacumbas, al submundo? Parece, estimados lectores, que aún queda. Porque si se produce una dimisión logicamente habrá que disolver el Parlamento y convocar nuevas elecciones generales y aquí, en España, es o Guatemala o Guatepeor. La opción es nada menos que el Sr. Pérez Rubalcaba y, desafortunadamente, seguiríamos con la leyenda del escudo heráldico del Palacio de la Moncloa.


Por favor, estimados lectores, ciudadanos, electores, niños y niñas, público en general: Cambiemos nuestra forma de ver la vida, luchemos por la fraternidad, dejemos de votar a ineptos.

5 comentarios:

  1. Habría que añadir a la entrada que las otras opciones, además del Sr. Rubalcaba, son la Sra Rosa Díez y el Sr. Cayo Lara que, en mi opinión, valen lo mismo: nada.

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  2. Las posibilidades son todos para echarse a morir; como dice el refrán "tan malo es enero como febrero". Hace falta una auténtica revolución en este país para poder modificar la Constitución y con ella el sistema electoral: listas abiertas, máximo tiempo ocupando la presidencia de cualquier institución,dos legislaturas, incompatibilidad entre cargos públicos de cualquier tipo, incompatibilidad de cargos políticos con cargos en empresas privadas, no más privilegios económicos (jubilaciones, dietas, pensiones...) y, por supuesto, salarios máximos conforme a los que cobran los funcionarios de la Administración. Si algún partido se atreve a recoger esto en su programa, contará con mi voto, en caso contrario pasaré al bando de los votantes en blanco. Eso y transparencia total con control externo de las cuentas de los partidos y sindicatos.

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  3. Inma, no te preocupès por los sindicatos, que a no mucho tardar ya no estarán, ahora nos protegen con no pocas dificultades, y apatías propias y ajenas, pero con la reforma laboral ya en marcha, vas a ver lo poquito que tardan en estar missing

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  4. Gracias Elena e Inma por vuestros comentarios. Para mi el problema no es que los sindicatos estén "missing" si no que se llegue a un punto en que a los sindicalistas nos hagan "missing" y nos tiren al Mediterráneo desde un avión.

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  5. Pues la verdad es que el panorama no está nada bien.
    A ver si ahora, desde el último baremo del CIS salido ayer 5 de agosto de 2014, que otorga a la coalición PODEMOS una subida "eclipsal" (palabro no recogido en el DRAE), se llevan un tironcillo de orejas los que hasta ahora han estado en el bipartidismo español, al parecer la única forma de gobernar en este nuestro país según ellos, y se pudieran hacer cambios drásticos, siempre pensando en positivo desde mi punto de vista, que supongo que es el de la mayoría de las personas que hemos nacido y residimos aquí, que no es otro que el pensar que ya está bien y que alguna vez se tiene que acabar nuestra mala suerte y poder vivir felices y tranquilos con representantes que no nos quieran tomar excesivamente el pelo, ni el pensamiento obsesivo de robar todo lo que puedan y más (este deseo es más o menos que el que tengo cada vez que voy a echar la primitiva, que lo sigo haciendo aun sabiendo la imposibilidad matemática que tengo de que me pueda caer el gordo a mí, pero la esperanza es lo único que no debemos perder).
    Salud, Luis A. Redondo

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